viernes, 27 de mayo de 2016

Martin B-26 Marauder, de Martyn Chorlton

El B-26 es un avión bastante desconocido en comparación con primos cuatrimotores, por lo que este libro es ideal para cubrir este “hueco”. No es muy larga, apenas 64 páginas, pero Martyn Chorlton hace un excelente trabajo analizando el desarrollo y actuación del B-26 Marauder. El texto viene acompañado con fotos, diagramas y esquemas, que me parecieron de buena calidad.

El estilo es sencillo y preciso. Chorlton empieza con una breve introducción de la empresa y de la situación internacional en los años 30 y tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial (SGM). La demanda de aviones era tal que los países aliados encargaban aviones sin que se hubiese completado el desarrollo. Esto obligó a la fuerza aérea a adquirir el B-26 Marauder, ya que North American, que había ganado el concurso con el B-25 Mitchell, no podía satisfacer la demanda de EEUU, Francia y Reino Unido.

La primera parte del libro narra el desarrollo del avión y las diferentes versiones. En su época el B-26 era un diseño muy moderno: sistemas hidráulicos, gran velocidad de crucero y carga, depósitos autosellantes, torres con armamento, uso de aleaciones y plástico. Un aspecto que me gustó de la sección es que

A pesar de las buenas prestaciones, el avión no fue inicialmente bien recibido. El autor analiza las causas, no todas relacionadas con el Marauder. Debido a su configuración la velocidad de entrada en pérdida era alta, pero las tripulaciones eran muy novatas y no tenían mucha experiencia con aviones bimotores. Posteriormente el problema se solucionó, pero el B-26 arrastraría la fama de ser un avión complicado de pilotar.

La historia operacional ocupa la segunda parte del libro. Martyn Chorlton  empieza con la participación en la guerra del Pacífico, narrando algunos combates en Midway memorables. Este apartado se agradece porque la participación es poco conocida y no se suele comentar demasiado.

Tras explicar las operaciones en la fuerza aérea británica, francesa y sudafricana el autor se centra en la VIII y IX Air Force (Fuerza Aérea). Inicialmente el B-26 no tuvo demasiado éxito porque volaba misiones más arriesgadas y sin escolta, por lo que sufrió varios desastres. La VIII transifirió los escuadrones al Eighth Air Support, donde realizarían misiones de apoyo terrestre. Varios cambios en las tácticas y el desgaste alemán convirtieron al B-26 en el bombardero con menos bajas en el teatro.

Las operaciones terminan con un repaso de los escuadrones de la IX Air Force y Mediterranean Air Force. Como en las otras secciones se describen las misiones y papel del avión. El autor termina con una breve conclusión y bibliografía.

El libro es recomendable a cualquier persona interesada en este avión. Es una pena que el autor no haya incluido una comparativa con otros modelos (B-25 o Ju 88), seguro que habría sido muy interesante.

Fuentes y enlaces de interés:

- Martin B-26 Marauder, de Martyn Chorlton, Air Vanguard, Osprey (2013)

5 comentarios:

  1. hace bastantes años tal vez en los 0chentas y ademas no muy exacto los datos, recuerdo haber leído en selecciones readers digest una historia sobre el Widowmaker b-26 y el gran numero de accidentes que tenia, que se investigaron no encontrando problemas de diseño, en los vuelos de prueba y en ciertas maniobras detectaron atoramientos en los mecanismos de alerones de cola, un piloto de pruebas sobrevivió a la falla, al inspeccionar la nave se dieron cuenta que tenían invertidos en montaje ciertos pasadores y producían el atoramiento, la historia la recuerdo por el comentario racista al final de la historia decía algo así, después de inspeccionar los aviones y habiendo encontrado ese error de montaje se procedió a visitar la cadena de producción de narauder, encontrandose que el obrero un hombre de color encargado de montar los pasadores no seguía el procedimiento por pereza los montaba invertidos porque era mas fácil colocarlos en esa posición causando la muerte de varios buenos pilotos y tripulantes, la parte técnica no la recuerdo muy bien (cosas de la vejez) solo que en vuelos nivelados y maniobras sin estrés el pasador invertido no daba ningún problema, en cambio en maniobras pronunciadas donde había deformación mecánica el pasador se atoraba y los controles no respondían produciendo que se estrellara el avión

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gran relato, Klein! Cómo cambian los tiempos!

      Eliminar
  2. A mí me parece que la historia tiene mucho de radio macuto. Un problema de ese calibre no hubiese permitido desplegar el avión.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. saludos Alejandro desde radio macuto, ya estoy viejo y lo comente de memoria y dije que no era del todo exacta, de todos modos en principios de los cuarentas la aviación estadounidenses estaba muy por debajo de la británica armada con anticuados cazas de carburador, recubiertos de tela y armados con cerbatanas cal 0.303

      Eliminar
  3. Recuerdo haber leído que en manos de pilotos experimentados era un avión magnífico pero para un piloto novato era demasiado "temperamental" lo que le valió el mote de "widowmaker" (fabricante de viudas), para paliar un poco este problema le hicieron modificaciones en las alas que le hicieron perder algo de maniobrabilidad pero lo hicieron más seguro para sus tripulaciones.
    Lo curioso es lo rápido que los dieron de baja en el inventario de la USAAF al terminar la guerra, incluso haciéndole perder su sigla y dándosela al Douglas Invader (hasta ese momento A-26).

    ResponderEliminar