miércoles, 3 de febrero de 2016

Eagles of Mitsubishi, The Story of the Zero Fighter

El A6M Zero es tratado en muchos libros de aviación, pero este es especial porque fue escrito por su diseñador, Jiro Horikoshi. Fue escrito en 1970 y traducido a varios idiomas

No es una obra muy larga -apenas 150 páginas- ni exhaustiva, pero la recomendaría a cualquier persona interesada en la aviación japonesa. Horikoshi explica con detalle el desafío que supuso diseñar un avión como el Zero. Cuando le llegaron por primera vez los requerimientos de alcance, velocidad y maniobrabilidad, no estaba muy seguro que fuese posible.

A lo largo de las páginas explica como abordó la fase de diseño, ahorrando todo el peso posible y utilizando la tecnología más moderna disponible en Japón. El autor recuerda que no hay caza con potencia similar igual de veloz que el Zero. Además, recuerda que la protección del piloto y depósitos autosellantes no era estándar en la época ni se habían pedido.

Pese a defender su creación, Horikoshi no tiene problemas en admitir el retraso de la aviación japonesa en muchos aspectos, como la maquinaria y producción en serie o potencia de motores.

Es una pena que este libro sea tan corto. De las 15 páginas unas 120 son para el desarrollo. Se ofrecen datos del rendimiento en China, pero pocos sobre el Pacífico. El mismo recuerda que el gobierno no le mantuvo demasiado informado, y que por aquella época estaba trabajando en el J2M Raiden y A7M Reppo. También me hubiese gustado una comparativa más en detalle de la estructura del Zero y su comparación con otros modelos.

Me llamó la atención que Horikoshi no dudase de los fantásticos reclamos del Zero, como un 27:0. Sí que reconoce que la entrada en guerra con EEUU le causó muchas dudas sobre el futuro de Japón, pero la cadena de victorias hasta Midway provocó la euforia en todo el país.

Fuentes y enlaces de interés:

- Eagles of Mitsubishi, The Story of the Zero Fighter, de Jiro Horikoshi. University of Washington Press (1981)

4 comentarios:

  1. El Zero era en su tiempo un caza tremendo pero el hecho de estar tan mal protegido le quitaba mucha efectividad y opino que era su punto debil, he leido que una rafaga bien colocada bastaba para derribarlo. Muy a diferencia de otros cazas que llegaban de vuelta a la base con muchas decenas de agujeros. Pero al leer en tu resumen que era lo mejor que se pudo hacer pues opino que esta disculpado, no?

    Un saludo

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    1. La efectividad del Zero se debía a que rápido, ágil y de largo alcance, pero todo eso a costas de ausencia de blindaje y de armamento pesado. Los diseños japoneses sufrieron mucho con la falta de motores potentes, solo hacia el fin de la guerra surgieron motores comparables al P&W Double Wasp. El Hellcat tenía más que el doble del peso vacío que el Zero (4000 kg vs 1600 kg), pero también más que el doble de potencia (2200 hp vs 950 hp).

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  2. El autor reconoce en su libro que la estructura debió ser aligerada al máximo para cumplir con los parámetros establecidos, hasta el punto que se redujo el margen de seguridad. Es una pena que no la comparase con la del Wildcat o Hellcat. Eran mucho más pesados pero auténticas mulas que aguantaban mucho castigo.

    Otra ventaja al inicio de la guerra era el entrenamiento de los japoneses. A medida que fueron derribados

    Saludos.

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  3. En realidad, las críticas al Zero por no poseer blindaje o tanques auto-sellables son injustas, me parece. En su tiempo la mayor partend e los modelos americanos y occidentales, e incluso los rusos, carecían de ellos.

    También es cierta la relativa poca potencia del Sakae, y de por si los nipones tuvieron que paliar la guerra con combustible de menor octanaje que sus enemigos, lo cual reducía las prestaciones. Los Ki-84 al ser probados dps de la guerra superaban en velocidades punta a los P-51 a varias altitudes, cosa que no pasaba con el combustible japonés. Mismo los Shiden Kai con los Hellcats...etc

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