Introducción
Esta semana ha estado marcada por el aniversario de la invasión rusa. La mayoría de medios han publicado diferentes análisis y artículos, pero en los medios occidentales la mayoría eran monotemáticos: Rusia no ha ganado la guerra (muchos repiten la toma de Kiev en 3 días) y Ucrania aguanta. También se habla de planes para que Ucrania gane la guerra, que pasa por lograr unos radios de pérdidas que no se han visto en todo el conflicto. El artículo de The Guardian sobre la inteligencia obtenida antes de la guerra me ha parecido lo más destacable.
En el campo diplomático varios países han anunciado importantes paquetes de ayuda con motivo del aniversario, aunque la situación económica sigue siendo delicada. Desde el gobierno de Ucrania se comunica que a partir de abril habrá problemas muy serios si no hay cambios.
En el frente ha habido pocas novedades. Ucrania afirma haber recuperado cientos de km2 pero la mayoría discute el reclamo al no haber pruebas claras. Los misiles de crucero Flamingo se han anotado su primer éxito al alcanzar una fábrica de misiles rusa.
Diplomacia internacional y apoyo a Ucrania
Esta semana ha estado marcada por los agrios intercambios entre las autoridades de Hungría/Eslovaquia y Ucrania. Esta última ha sido acusada de no reparar el oleoducto Druzhba, que suministra petróleo ruso. La polémica ha alcanzado tal punto que el ministro de exteriores húngaro, Péter Szijjártó, ha informado que Hungría bloqueará la aprobación del paquete financiero de 90.000 millones de € (enlace).
El pasado sábado el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania criticó duramente a Eslovaquia y Hungría por lo que denominó "ultimátums y chantajes" sobre cuestiones energéticas, afirmando que ambos países están "haciendo el juego al agresor".
El ministerio afirmó que Ucrania había proporcionado información sobre los daños causados por los "ataques rusos" al oleoducto, y que las obras de reparación están en marcha. Mientras tanto, añadió, "también ha propuesto alternativas para resolver el problema del suministro de petróleo no ruso a estos países".
Para complicar las cosas, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ha atacado con drones una de las estaciones de bombeo, situada en la región rusa de Tatarstán (enlace).
Ayer Eslovaquia suspendió la exportación de electricidad a Ucrania. Su primer ministro, Robert Fico, ha dejado claro que no ayudará a Ucrania a estabilizar la red energética cuando sea necesario (enlace).
El portal Político informa que EE. UU. está presionando a sus aliados para que no inviten a Ucrania y a los cuatro socios oficiales de la alianza en el Indopacífico (Australia, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur) a las reuniones formales de la cumbre de la OTAN de julio en Ankara.
La fuente son cuatro diplomáticos. Según este medio la decisión “refleja una iniciativa de la Casa Blanca para tratar a la OTAN como un pacto de defensa estrictamente euroatlántico y revertir décadas de expansión hacia la gestión de crisis, asociaciones globales e iniciativas basadas en valores que durante mucho tiempo han irritado al presidente estadounidense y su base MAGA.”
Bajo la iniciativa de Washington, la OTAN reduciría las llamadas "actividades fuera del área" que van más allá de las tareas principales de defensa y disuasión de la alianza. Esta iniciativa se conoce internamente como un "retorno a la configuración de fábrica", según los cuatro diplomáticos, quienes solicitaron el anonimato para hablar libremente sobre este delicado asunto interno.
El Reino Unido ha anunciado un nuevo paquete de ayuda con motivo del 4° aniversario de la invasión (enlace). Consiste en:
- 20 millones de libras (26,98 millones de dólares) para apoyo energético de emergencia con el fin de proteger y reparar la red eléctrica de Ucrania y proporcionar capacidad de generación adicional.
- 5,7 millones de libras de asistencia humanitaria a las comunidades situadas en el frente
- Entrenamiento a pilotos ucranianos para convertirles en instructores de vuelo de helicópteros.
- 30 millones de libras para “apoyar la resiliencia de la sociedad ucraniana e impulsar la justicia y la rendición de cuentas para las víctimas y supervivientes de presuntos crímenes de guerra rusos.”
El Ministerio de Energía de Ucrania ha informado que recibirá más de 600 millones de € en apoyo energético, además de equipos desmantelados de seis plantas de cogeneración y centrales térmicas europeas. El ministro de energía, Denys Shmyhal, ha informado que también se ha logrado financiación (enlace):
– Contribuciones adicionales de más de 250 millones de euros al Fondo de Apoyo Energético de Ucrania por parte de socios internacionales
– Un programa de asistencia independiente de 276 millones de $ a través del proyecto SPARK, respaldado por EE. UU.
– 71 millones de euros en subvenciones de Francia, que se asignarán en 2026
El gobierno de Suecia ha anunciado un paquete de ayuda (el 21°) valorado en 1.420 millones de $. Incluye sistemas de defensa aérea (seguramente el Tridon), munición, y un aumento de la colaboración en materia de drones (enlace).
La nota también ofrece algunos datos sobre los próximos paquetes de ayuda: 100 millones de $ al programa PURL, aproximadamente 50 millones de coronas suecas a la coalición para la guerra electrónica y alrededor de 20 millones de coronas suecas a la coalición de capacidad marina.
Política y economía de Ucrania
AFP ha entrevistado al antiguo comandante de las FFAA de Ucrania y actual embajador en Londres, general Zaluzhnyi. Lo mas comentado ha sido su explicación sobre la fallida ofensiva de 2023: Un extracto:
La contraofensiva de 2023 recibió críticas generalizadas de expertos militares por ser demasiado ambiciosa y llegar demasiado tarde, lo que dio tiempo a las fuerzas rusas para fortificar sus posiciones.
Zaluzhnyi afirma que el plan que había elaborado con la ayuda de sus socios de la OTAN fracasó porque Zelenski y otros funcionarios no comprometieron los recursos necesarios.
El plan original consistía en concentrar suficientes fuerzas en un solo frente para retomar la región parcialmente ocupada de Zaporozhye —donde se encuentra una importante central nuclear— y luego hacer que avanzaran hacia el sur, hacia el Mar de Azov. Esto cortaría un corredor de tierra que el Ejército Ruso había estado utilizando para reabastecer a Crimea, que se anexionó ilegalmente en 2014. El éxito requería una gran concentración de tropas y una estrategia táctica sorpresiva, explicó Zaluzhnyi.
Lo que ocurrió, en cambio, explicó, fue que las fuerzas se dispersaron en una amplia zona, lo que diluyó su poder de ataque.
Su relato de cómo la contraofensiva se desvió del plan original fue corroborado por dos funcionarios de defensa occidentales que hablaron bajo condición de anonimato porque no están autorizados a hablar públicamente con los medios.
Zaluzhnyi no nombra al responsable del cambio, pero según otras fuentes fue el general Syrskyi, su sustituto al mando de las FFAA ucranianas. El mayo pasado publique una entrada sobre la planificacion y ejecucion de la ofensiva (enlace).
El antiguo jefe de estado mayor de la brigada Azov, teniente-coronel Bohdan Krotevych, ha comentado las declaraciones de Zaluzhnyi. A continuación su mensaje en twitter:
Se podría escribir una tesis doctoral sobre la contraofensiva de 2023. Su título sería simple: "Cómo no combatir, con recursos suficientes, pero personal insuficientemente entrenado, planificación deficiente, una dirección de ataque principal mal elegida y poca flexibilidad en la toma de decisiones militares". Y un capítulo aparte sobre cómo las unidades formadas mediante reclutamiento y voluntariado muestran una vez más mayor eficiencia y motivación que las brigadas, compuestas por un 98% de hombres movilizados sin la formación adecuada, pero completamente equipados con equipo y armas. Sin embargo, intentaré ser breve.
Atribuir la responsabilidad a las "circunstancias", a "un enemigo fuerte" o a la "falta de recursos" me genera una reacción. Porque esto puede justificar cualquier error: una decisión débil, una planificación fallida, la falta de experiencia, la incomprensión de la naturaleza de la guerra moderna, incluso por parte de los socios que "ayudaron" a planificar. Sí, el enemigo es fuerte. Pero un enemigo fuerte es una constante en la guerra. La cuestión no es esa. La cuestión radica en nuestras decisiones, nuestros errores de cálculo y nuestra capacidad para reconocerlos.
En 2024, las críticas del presidente sobre la falta de estructuras defensivas se disiparon activamente. Pero si se asignaron fondos y recursos, la construcción de fronteras, la planificación de la ubicación, el escalonamiento, el equipo de ingeniería, el mantenimiento y el socavamiento durante la retirada son responsabilidad de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Esta es una función militar, al igual que la conducción de las hostilidades. Al mismo tiempo, presencié personalmente cómo, a finales de 2024 y principios de 2025, algunos jefes de ingeniería construyeron plataformas de defensa antimisiles abiertas en campo abierto. Por lo tanto, el problema, una vez más, reside en el sistema de mando, control y responsabilidad dentro del ejército.
Hoy leí los comentarios del excomandante en jefe en Associated Press sobre la falta de recursos y su no asignación por parte de los políticos. Con el debido respeto al Sr. Zaluzhny —y hay cosas por las que lo respeto sinceramente, y hay problemas que personalmente no le culpo (en particular, en la gestión del Mando de Operaciones Especiales de Tavria por parte del General Tarnavsky)—, considero necesario reiterar mi postura sobre la operación ofensiva de 2023.
Conocía el plan de la operación de antemano. Nuestra unidad estaba prevista para ser utilizada junto con tropas de asalto aéreo en una de las direcciones. Tras informar sobre la falta de vehículos blindados suficientes y la presencia de una gran proporción de personal "inexperto", nos mantuvimos a la defensiva, en lo que insistí. Las fuerzas del ataque principal atravesaron nuestras formaciones de batalla. Desde el principio, consideré la dirección elegida para el ataque principal absolutamente inoportuna. Unas seis líneas de defensa completas, más la defensa integral preparada de Tokmak, son una señal directa de que el enemigo espera un ataque precisamente allí. El arte militar no dice "ataca donde te esperan", sino todo lo contrario. Sin embargo, todas mis reflexiones sobre este asunto no fueron tomados en cuenta por los centros de toma de decisiones, aunque lo señalé en repetidas ocasiones.
Estuve presente en los puestos de mando durante la preparación y ejecución de la operación, y la presencié personalmente los primeros días. Vi cómo las unidades recién formadas —hasta el 98% de las movilizadas—, tras haber recibido los Leopard y los YPR (derivados del M113) sin el entrenamiento ni la gestión adecuados, introdujeron el equipo en nuestras trincheras y lo lanzaron, abandonando simultáneamente blindados en el espacio de interposición tras la llegada de los primeros proyectiles de morteros a 100 metros de los vehículos. Lo abandonaron todo: equipo, armas, equipos de comunicación, mapas de los comandantes de compañía. Llevé personalmente los mapas de esta unidad al Estado Mayor, donde nuestras posiciones estaban marcadas como enemigas; esto es un indicador del nivel de interacción. No hubo interacción previa.
Mi solicitud de celebrar una reunión o enviar un representante a nuestro puesto de mando fue rechazada sin explicación alguna. Esta es una práctica tan habitual y lógica que, recordando su ausencia en ese momento, solo siento odio por la vieja generación de generales, a quienes les gusta hablar de su brillantez, pero en situaciones de combate simplemente abandonan el mando y buscan un chivo expiatorio. Una felicitación personal al señor Tarnavskyi por su brillante mando. De hecho, ocurrió lo siguiente: en tres días, una de las brigadas ni siquiera llegó a la línea de contacto. Debo mencionar, y también mencionar, la 47° Brigada: comparada con su vecina, que lo fastidió todo, se mostraron como dioses de la guerra.
En cuanto a recursos, el panorama era el siguiente: una semana de preparación de artillería sin resultados operativos; la artillería se desplegó en los campos alrededor de los desembarcos; el equipo en servicio se abandonó por falta de coordinación; pérdida de documentos de operaciones; falta de gestión; prohibición de evacuar el equipo de la zona gris. El equipo que logramos retirar fue posteriormente retirado por el VKR. Pedí permiso para retirar otro (blindado) con la condición de que permaneciera, al menos temporalmente, en nuestra unidad durante su estancia en ese sector; se negaron. Unos días después, el enemigo lo destruyó tranquilamente con fuego de mortero. Por lo tanto, la afirmación sobre una escasez crítica de recursos, en mi experiencia, no refleja la realidad. Había un recurso. El problema radica en su distribución y uso.
Los principales errores de la ofensiva de 2023 son, en mi opinión: una dirección del ataque principal mal elegida y una planificación deficiente; una distribución irracional de equipo y personal sin tener en cuenta la experiencia y la moral de los militares; y la falta de flexibilidad tras perder impulso. Cuando se hizo evidente que la dirección se desviaba, fue necesario cambiar el plan y trasladar las reservas a donde había dinamismo. La guerra es adaptación. Es una maniobra, ¡maldita sea! Es la capacidad de admitir que el plan inicial no funciona. Pero la terquedad de los mismos generales nubla la mente, tanto entonces como en la situación de la operación ofensiva en dirección a Kursk: una "tormenta".
Pero el ataque frontal al enemigo, que cuenta con una gran ventaja en recursos humanos, no es arte de la guerra. Es una estupidez que, lamentablemente, nos cuesta la vida a los mejores hijos e hijas de Ucrania y no produce ningún resultado. Todos deben ser responsables de sus errores de cálculo y de sus logros. Las derrotas no pueden atribuirse a las circunstancias. Por lo tanto, las charreteras no deben eximir de errores, y el cargo no debe eximir de responsabilidad por las consecuencias de las decisiones.
Danylo Hetmantsev, presidente del Comité de Política Financiera, Fiscal y Aduanera de la Rada, ha alertado de que Ucrania se enfrenta a una catástrofe financiera a principios de la primavera, a menos que el gobierno suba los impuestos para obtener un nuevo préstamo del Fondo Monetario Internacional (enlace).
"No todos mis colegas preveen una tragedia financiera. Yo sí, y el ministro de Finanzas sí, porque entiende que en abril no habrá con qué financiar los gastos", declaró el diputado.
Hetmantsev señala que retrasar la implementación de los requisitos no anula su carácter obligatorio.
"Hoy ya estamos utilizando los fondos asignados para el segundo semestre del año. La postura del FMI sobre los puntos de referencia acordados por el gobierno es muy simple: son obligatorios. Y su traslado de las medidas previas no ha cambiado eso"
También criticó al Gabinete de Ministros, que, en su opinión, solo está empeorando la situación al demostrar inconsistencia: por un lado, está coordinando las directrices del programa con el FMI, mientras que por otro, está ampliando el "programa nacional de reembolso completamente ineficaz" con pagos del 15% del costo de los bienes.
"Por eso, muchos en el gobierno y el parlamento no tienen la menor idea de una tragedia financiera. Todos creen que de alguna manera ocurrirá, porque han logrado superar períodos similares antes. Esta vez, la situación es diferente", explicó Getmantsev.
El Banco Mundial, las Naciones Unidas, la Comisión Europea y el gobierno ucraniano han informado que reconstruir la economía de Ucrania costará aproximadamente 588.000 millones de $ en la próxima década (enlace).
La última evaluación de las instituciones, basada en datos del 24 de febrero de 2022 al 31 de diciembre de 2025, mostró un aumento del 12% con respecto a la estimación del año pasado, debido en parte a un incremento del 21% en la infraestructura energética dañada o destruida con respecto al año anterior.
El daño ha tenido graves efectos en la economía ucraniana, cuyo producto interior bruto (PIB) es ahora un 21% menor en términos reales que en 2021, antes de la guerra. Si ésta continúa este año, se prevé que el crecimiento se limite a alrededor del 2%, pero podría repuntar ligeramente hasta el 4% en 2027 y el 4,5% en 2028 si se estableciera un alto el fuego para finales de año. La primera ministra de Ucrania, Yulia Svyrydenko, ha explicado que "cuatro años después de la invasión a gran escala de Rusia, el costo total de la reconstrucción y recuperación de Ucrania se estima en casi 588.000 millones de $ durante la próxima década, casi tres veces el PIB nominal proyectado del país para 2025"
Los daños han sido mayores en el sector inmobiliario, con un 14% del total de viviendas dañadas o destruidas, equivalentes a unos 61.000 millones de $, seguido por los ferrocarriles y otras partes del sector del transporte, con daños por valor de 40.300 millones de $.
El sector energético, fuertemente afectado el año pasado por los ataques con misiles rusos, sufrió cerca de 25.000 millones de $ en daños, y algunos ciudadanos sufrieron cortes de electricidad de hasta 18 horas al día.
El informe estimó las pérdidas socioeconómicas en 667.000 millones de dólares, un aumento del 13% con respecto al año pasado, lo que refleja la extensa y prolongada interrupción de la actividad económica, los servicios públicos y el empleo. El gobierno de Ucrania ya estaba tomando medidas para cubrir sus necesidades de reconstrucción de este año, incluyendo la asignación de unos 15.250 millones de $ a diversos programas. Ucrania y sus socios ya han invertido 20.300 millones de $ desde febrero de 2022 en reparaciones urgentes en diversos sectores, incluida la vivienda.
El informe señala que Ucrania podría cubrir alrededor del 40% de sus necesidades de reconstrucción a través del sector privado si implementara reformas específicas para atraer inversiones de capital en sectores productivos como la agricultura, la industria y el turismo.
El País ha entrevistado a Matthias Schmale, responsable de Naciones Unidas en Ucrania. Lo más destacable es que en su opinión la gente está cansada de la guerra, pero no está dispuesta a firmar un acuerdo de paz a cualquier precio.
La Escuela de Economía de Kiev (KSE) ha informado que las pérdidas financieras indirectas del sector agrícola de Ucrania por la guerra se estiman en 81.900 millones de $ en ingresos perdidos, y 33.500 millones de $ en valor agregado. La cifra incluye pérdidas en la producción agrícola y ganadera, interrupciones en las exportaciones, aumento de los costos de los insumos y necesidades de recuperación de tierras. En los cálculos se han utilizado estadísticas estatales y regionales combinadas con encuestas a productores.
En el enlace se pueden encontrar más datos por sector. El más afectado es el de agricultura por la ocupación del territorio y el cambio en la tecnología que redujeron la cosecha.
Zelenski ha sido entrevistado en varios medios con motivo del 4° aniversario de la guerra. La que ofreció en el canal alemán ARD me ha parecido la más interesante (enlace). Por primera vez se ha mostrado dispuesto a negociar un alto el fuego y a dialogar sobre las reivindicaciones territoriales de Rusia. Las cuestiones territoriales sólo pueden resolverse definitivamente entre los jefes de Estado y de gobierno, declaró Zelenski. "Tengo un mensaje sencillo para Putin: estoy listo para una reunión. Debemos poner fin a la guerra".
Merece la pena recordar que el mismo Zelenski prohibió vía decreto las negociaciones con Rusia mientras Putin siguiese siendo presidente.
En esta entrevista Zelenski explica que "la guerra terminará cuando el presidente estadounidense Trump, junto con los europeos, controle a Putin y lo obligue a entablar negociaciones genuinas que produzcan resultados".
Por otra parte, compara a Orban con Putin y Lukashenko por bloquear el paquete de 90.000 millones de €. También niega que insistiese en que Ucrania entre en la UE en 2027, aunque pide fechas concretas.
Política y economía de Rusia
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha dado una rueda de prensa. Como era de esperar, le han preguntado por la guerra en Ucrania (enlace). Reconoce que los objetivos todavía no se han logrado; el principal es “garantizar la seguridad de las personas en el Donbass, que anteriormente estaban en peligro de muerte.”
La afirmación más destacada es que según el Servicio de Inteligencia de Rusia (SVR) hay planes de Reino Unido y Francia para transferir armas nucleares a Ucrania, lo que viola de forma clara los tratados internacionales. Este dato se tendrá en cuenta en las negociaciones.
Financial Times informa que ha descubierto una red de casi 50 empresas que han estado exportando petróleo ruso sancionado ocultando su origen. La venta se hacía a través de personas vinculadas a Azerbaiyán. El medio descubrió que 48 empresas aparentemente independientes que operan desde diferentes direcciones físicas parecen estar trabajando juntas como parte de la llamada "flota fantasma" (enlace).
La red fue descubierta porque todas utilizan el mismo servidor de correo electrónico privado. Posteriormente, comparó los nombres de dominio con las empresas que figuraban en los documentos aduaneros rusos e indios como transportistas de crudo ruso.
Las compañías han exportado crudo ruso por valor de 90.000 millones de $, aunque FT cree que la cifra es más alta.
Otras noticias
The Times informa que según sus fuentes militares y en la OTAN, Ucrania necesita otros 250.000 soldados para ganar o al menos cambiar el curso de la guerra. Según éstas, las FFAA de Ucrania son actualmente inferiores al Ejército Ruso en personal y número de armas en la mayoría de los sectores del frente. En concreto, el Ejército Ucraniano cuenta con menos pilotos de drones y unidades de apoyo para drones (enlace).
Al mismo tiempo, Rusia está "aprovechando al máximo" sus ventajas a nivel técnico, operativo y estratégico.
"Para ganar o, al menos, cambiar el curso de la guerra, Ucrania necesita al menos 250.000 soldados adicionales y armas mucho más potentes", declaró una fuente de la OTAN.
El New York Times informó anteriormente que las FFAA de Ucrania no pueden mantener toda la línea del frente debido a la falta de personal.
En Odessa dos ciudadanos han sido detenidos por vender a unidades rusas acceso al sistema Starlink. Según el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), los arrestados obtenían 30 $ por cada terminal registrada. Ahora se enfrentan a un juicio por alta traición, lo que puede suponer una pena de cadena perpetua (enlace).
Campaña aérea/naval y frente
Los misiles de crucero Flamingo se habrían anotado su primer éxito al lograr impactar en una de las naves de una fábrica en Votkinsk, donde se producen misiles Topol-M y Oreshnik. En la foto satélite se aprecia un agujero de 24-18×30 metros (enlace).
Según fuentes ucranianas en el interior hay un taller de estampación galvánica donde se estampa y conforma el metal, se fabrican los componentes del fuselaje del misil y se tratan galvánicamente las piezas, aplicándoles recubrimientos.

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