Interesante extracto de un informe que analiza la posibilidad de instalar una turbina en el carro de combate alemán Leopard 2. No tengo la fecha exacta, pero es de antes de 1977. Por aquel entonces Estados Unidos preparaba la producción del M1 Abrams, nuevo modelo equipado con una turbina AVCO Lycoming AGT150, que también podría equipar al Leopard 2.
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| Extracto. |
Las ventajas son rápidamente enumeradas al inicio del texto, ofrece mayor aceleración y un menor peso (hasta 1,5 toneladas).
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| Prototipo. |
La lista de desventajas es amplia, y sorprende que no se mencione el consumo. Algunas son interesantes, por ejemplo, una variante con turbina no estaría lista para los primeros lotes de producción, y las pruebas de 1979 se tendrían que hacer con el motor diésel. Cambiar a estas alturas implica perder lo invertido en el desarrollo del diésel MTU y preparar una nueva línea logística.
El comentario sobre la transmisión Allison es interesante. Una turbina funciona en ciclo continuo y no por etapas como un motor tradicional. Por ello son más flexibles y no necesitan de transmisiones tan avanzadas. Lo mismo ocurre con la capacidad de vadeo, preparar el tanque es más farragoso, pero nunca fue un obstáculo insalvable en el Abrams o T-80.
El debate turbina frente a diésel es un clásico de los foros militares, pero a día de hoy el Abrams va a recibir un diésel, el Leopard 2 lo mantiene, y Rusia no ha apostado por turbinas en sus últimos desarrollos. La facilidad de mantenimiento, menor coste del motor diésel, y posibilidad de utilizar modelos civiles, han hecho que la balanza se incline definitivamente por éste.
Fuentes y enlaces de interés:
- https://x.com/Chieftain_armor
- Entrada blog: Pruebas de arranque en frío con un Leopard 2 en Suecia
- Entrada blog: Prototipo del T-80 con diesel: Objeto 219RD