31-5-2026
Los últimos datos confirman la tendencia de unos años, Alireza Raisi, viceministro de salud de Irán, anunció en una rueda de prensa con motivo de la Semana Nacional de la Población que la tasa de fecundidad del país, que rondaba los 6,5 hijos por mujer en la década de 1980, ha descendido a 1,35. La cifra se mantiene muy por debajo del nivel de reemplazo global de 2,1 hijos por mujer, necesaria para mantener una población estable a lo largo de las generaciones (1).
Al mismo tiempo, la natalidad continúa disminuyendo. Según Raisi, en 2025 solo se registraron 892.268 nacimiento, lo que supone la primera vez que cae por debajo de los 900.000. Hace apenas dos años, la natalidad anual en el país rondaba el millón.
Por otra parte, la tasa de mortalidad sigue siendo relativamente alta. Las cifras oficiales muestran que en 2025 se registraron más de 451.000 muertes. Como resultado, la diferencia entre nacimientos y defunciones —que alguna vez superó el medio millón de personas anuales— se ha reducido considerablemente, intensificando la preocupación por la desaceleración del crecimiento demográfico.
Los expertos señalan que varios factores económicos y sociales han contribuido a la disminución de la natalidad, entre ellos el aumento del costo de vida y de la vivienda, el retraso en la edad de contraer matrimonio, los cambios en los estilos de vida, la expansión de la educación superior y la incertidumbre económica.
Reza Saeedi, director general de Población y Asuntos Familiares del Ministerio de Salud, describió la situación demográfica actual de Irán como «desfavorable». Advirtió que, en las próximas dos décadas, a medida que las más numerosas generaciones nacidas en décadas anteriores alcancen la vejez, las personas mayores podrían pasar a representar entre el 20% y el 30% de la población del país. Esta tendencia podría reducir la tasa de crecimiento demográfico de Irán a cero para 2041.
Saeedi añadió que, a partir de ese momento, el crecimiento demográfico podría incluso volverse negativo, un escenario que ya han experimentado varios países desarrollados, a menudo acompañado de escasez de mano de obra, presión sobre los sistemas de pensiones y aumento de los costos de la atención médica.
Junto con la disminución de la natalidad, el aumento de la esperanza de vida también está transformando la estructura demográfica de Irán. El viceministro de salud afirmó que la esperanza de vida en Irán, que era inferior a los 55 años antes de la revolución de 1979, ha aumentado a entre 74 y 76 años. La mejora de los servicios de salud, la ampliación de los programas de vacunación, la menor mortalidad infantil y un mayor acceso a la atención médica se citaron como razones clave de este aumento.
Raisi recalcó que el envejecimiento de la población no es necesariamente una amenaza en sí misma. Sin embargo, advirtió que el envejecimiento se convierte en una crisis cuando un gran número de personas mayores padece enfermedades crónicas, discapacidades y una fuerte dependencia de los servicios de salud. Afirmó que las personas mayores sanas y activas pueden seguir siendo un valioso activo social y económico, pero un aumento de la población anciana con problemas de salud ejercería una gran presión financiera sobre el sistema de salud.
Las estadísticas oficiales muestran que alrededor del 69% de la población iraní se encuentra actualmente en el grupo de edad de 15 a 64 años, considerado la población económicamente activa del país. Otro 22% es menor de 15 años, mientras que aproximadamente el 8% tiene más de 65. Los demógrafos advierten que, si las tasas de natalidad se mantienen bajas, la proporción de ciudadanos en edad laboral se reducirá significativamente en las próximas décadas, alterando el equilibrio demográfico del país.
Al mismo tiempo, las autoridades sanitarias también han expresado su preocupación por la alta tasa de cesáreas en Irán. Según el Ministerio de Salud, casi el 60% de los partos en el país se realizan por cesárea, y el 38,5% de estos procedimientos ocurren en embarazos primerizos, una cifra muy superior a los estándares internacionales.
Funcionarios iraníes afirman que medidas como la implementación de la "Ley de Población Juvenil", la ampliación de los servicios de tratamiento de la infertilidad, el apoyo a las parejas jóvenes, la promoción de la natalidad, la reducción de las cesáreas innecesarias y la prevención de los abortos se encuentran entre las políticas que se están implementando para contrarrestar la tendencia al envejecimiento de la población en el país.
18-2-2025
Los últimos datos demográficos de Irán muestran una transición demográfica, con un importante descenso de la natalidad y un envejecimiento de la población. El procentaje de personas mayores pasó del 4,5% en 2014 al 6,3% en 2023, y la de niños de menos de un año del 0,6 al 0,4%. La viceministra de salud, Alireza Raisi, ha destacado la importancia de estos datos para el futuro:
"Si restamos la tasa de mortalidad anual a la de natalidad, nuestra población crece sólo en 580.000 personas al año. Con la tasa de natalidad actual, la mortalidad pronto superará a los nacimientos.
...
Creo que el rejuvenecimiento de la población debe estar entre las principales prioridades del país. Hemos comunicado esto como la máxima prioridad a las universidades médicas de todo el país".
Los datos son claros. En los dos últimos años el número de nacimientos fue de 1,075 y 1,058 millones, lo que representa disminuciones del 3,7% y el 1,6%. Frente a 2016 la reducción es del 31%. Actualmente Irán sufre una importante crisis económica, por lo que 2025 será peor,.
En alguna región el número de fallecimientos ya ha superado al de nacimientos. En la provicincia de Gilan, junto al Mar Caspio, ha habido 14.300 nacimientos 16.000 fallecimientos en los últimos 10 meses (*). Su gobernador, Hadi Haghshenas, ha alertado que si ciertas comunidades (Talesh, Gilak y Galesh) no tienen al menos 2 hijos correrán el riesgo de extinguirse.
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La noticia destaca que las políticas del gobierno para favorecer la natalidad no han dado resultado, aunque matiza que en otros países más prósperos ha pasado lo mismo. Un experto consultado cree que la baja natalidad se debe a la inseguridad económica y no a que se ejerza tal opción. En 2024 el salario mínimo era de 123 $, pero el umbral de la pobreza estaba en 338.
Las proyecciones actuales estiman que la población de Irán alcanzará los 107 millones de personas en los próximos 20 años. Un importante porcentaje (14,7% - 15,5 millones) será de personas mayores, lo que tendrá un profundo efecto en la economía: reducción de la fuerza laboral, escuelas vacías, hospitales con más trabajo, mayor gasto en pensiones etc.
Fuentes y enlaces de interés:
- https://intellinews.com/
- https://wanaen.com/ (1)