Hace unos meses compré estas memorias del piloto soviético Sergei Kramarenko, veterano de Corea y la Segunda Guerra Mundial (SGM). El libro tenía buenas críticas y ofrecía el testimonio de alguien que había pasado de cazas de hélice a reacción.
Con 224 páginas, no es una obra especialmente larga, estando dividida en dos partes, juventud/ Segunda Guerra Mundial y Corea. Tras pasar rápidamente por sus orígenes y niñez Kramarenko ofrece una detallada descripción de su entrenamiento, que culmina con vuelos en el I-16.
Tras Barbarroja pasa a cazas Lavochkin, con los que opera en varias unidades. El autor no tiene problema en reconocer la superioridad de los cazas y pilotos alemanes en la primera etapa de la guerra, y pone algunas de sus acciones como ejemplos de misiones de caza libre.
De esta primera parte destacaría que explica en detalle la importancia de volar en formación y disponer de un punto bien entrenado (*). Es una pena que no se extendiese un poco más en las características técnicas de los aviones que pilotó, ya que termina en un La-7 del 176° Regimiento de la Guardia, famosa unidad donde también servía el Ivan Kozhedub, piloto aliado con mayor número de derribos. Kramarenko también conoció a Vasily Stalin, del que guarda un buen recuerdo.
Tras la SGM Kramarenko sirve en el Distrito Militar de Moscú, y tiene ciertas dificultades para pasar a los cazas de reacción porque era un antiguo prisionero -en 1944 fue derribado y pasó una semana en un hospital alemán antes de ser liberado-.
La parte de Corea es también muy interesante porque no hay tantos testimonios del bando soviético. Kramarenko no tiene problema en explicar que el entrenamiento de posguerra se centraba más en volar en formación y realizar intercepciones que practicar combates cerrados, lo que afectó el rendimiento de los pilotos más jóvenes. También destaca que el ambiente de secretismo no favorecía el entrenamiento.
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Un detalle interesante que Kramarenko explica es que el desgaste de los pilotos en Corea era mucho mayor. Los aviones tenían más prestaciones y volaban a más altura sin traje. Además no había tantos pilotos, por lo que era común realizar más de una misión en un día. También hay que sumar la humedad y el calor. Esta combinación provocó al autor una arritmia.
Un aspecto que hay que tener en cuenta si se lee el libro es que el autor ofrece una visión soviética de ambas guerras, descrita como "fervor socialista" en una crítica de amazon. Como suele pasar en estos relatos, hay reclamos de más, ya sea de derribos o de aviones involucrados. En cualquier caso, no me parece un problema importante. La traducción es buena, aunque el autor tiene un estilo seco y los combates son algo complicados de seguir.
Merece la pena mencionar que Kramarenko falleció en 2020 con 97 años, por lo que pudo ser entrevistado por autores modernos. En internet hay entrevistas y artículos sobre su trayectoria (ver enlaces).
Fuentes y enlaces de interés:
- Air Combat Over the Eastern Front and Korea : a Soviet Fighter Pilot Remembers, de S. Kramarenko. Pen & Sword Aviation (2008)
- https://artofwar.ru/z/zampini_d_f/text_0580_z.shtml
- http://soviet-aces-1936-53.ru/korea/aces/kramaren.htm
- https://pravoslavie.ru/131337.html
- https://ru.wikipedia.org/
(*) En Corea observa una formación de líder con dos puntos, como en los años 30. El primero era un piloto extremadamente bien entrenado y para aumentar la protección llevaba 2 puntos en vez de 1. Es una pena que no se haya intentado comprobar el dato con archivos y testimonios del bando estadounidense.