Esta broma sobre las adaptaciones de Netfix me ha hecho gracia. Seguro que algunos lectores conocen las polémicas en torno a series como Downtown Abbey o Enrique VII, en los que se introducen personajes de razas diferentes cuando en esa época apenas había en Europa, especialmente en una corte.
Las películas tampoco escapan de estas tendencias. "María, Reina de Escocia (2018)" es un ejemplo de ello, y es que el embajador de Inglaterra en Escocia es un noble negro. Personalmente entiendo que se tomen algunas licencias en el guion, pero meter personajes de otras razas desvirtúa la historia. A fin de cuentas, a nadie se le pasa por la cabeza que un actor blanco haga el papel de Mandela o Martin Luther King.
Por cierto, la última foto no es un montaje. Algunos países africanos mandaban personal a la República Democrática Alemana para recibir entrenamiento, y operaban equipos de este país.