martes, 22 de septiembre de 2026

Estados Unidos investiga el desvío de componentes del F-35 a Hong Kong ante el riesgo de que China acceda a tecnología sensible

El Congreso de Estados Unidos ha iniciado una investigación por el desvío de un cargamento de componentes del caza F-35. El destino era Australia, pero por motivos desconocidos el envío fue desviado a Hong Kong. El Pentágono ha confirmado que algunos componentes están desaparecidos, aunque todavía se desconoce por qué se produjo el cambio de ruta y quién tiene actualmente el material.

El cargamento estaba siendo transportado por un intermediario que trabajaba para Lockheed Martin, fabricante del F-35. Entre los elementos afectados se encontraría una de las cúpulas de la cabina del avión, componente especialmente delicado porque incorpora materiales y tecnologías relacionados con las características furtivas de la aeronave. Su acceso podría proporcionar información sobre los materiales empleados, los métodos de fabricación y determinados aspectos de su diseño.

La llegada del envío a Hong Kong ha suscitado preocupación entre los legisladores estadounidenses debido a la posibilidad de que China pueda acceder a los componentes. La ciudad es una región administrativa especial china desde 1997. Pese a todo, por el momento no se ha confirmado que las autoridades chinas o sus Fuerzas Armadas hayan obtenido el material.

Funcionarios del Departamento de Defensa y del Departamento de Estado comenzaron a informar a los equipos de los comités del Congreso encargados de asuntos de seguridad nacional en junio. Está previsto que se celebren nuevas sesiones informativas durante las próximas semanas. El Pentágono, a través de la oficina responsable del programa F-35, ha declarado que trabaja con las autoridades estadounidenses y los socios industriales para recuperar los componentes, esclarecer lo ocurrido y establecer medidas que eviten incidentes similares.

El caso también pone de relieve las dificultades de supervisar la cadena logística internacional del F-35. El programa cuenta con numerosos países operadores y depende de una red multinacional de instalaciones de mantenimiento, reparación y distribución de repuestos. Este sistema permite compartir componentes entre diferentes usuarios, pero también exige mantener un control riguroso sobre su transporte, custodia y localización.

La investigación se produce, además, en un contexto de críticas previas a la gestión de los repuestos del avión. Un informe de la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO), publicado en 2023, señaló que más de un millón de piezas de repuesto del F-35 habían sido contabilizadas como desaparecidas durante los cinco años anteriores. El organismo también advirtió de deficiencias en los sistemas de registro y seguimiento, así como de dificultades para evaluar las pérdidas económicas, debido a que Lockheed Martin gestionaba parte de la información.

Fuentes y enlaces de interés:

https://www.politico.com 
https://english.nv.ua/

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