viernes, 7 de agosto de 2015

Francia y Rusia cancelan el contrato de los Mistral

7-8-2015

Los gobiernos de Rusia y Francia han informado que el contrato ha sido cancelado (2). El acuerdo implica:

- Rusia recibirá 1.200 millones de euros que adelantó para la compra.
- Se retirarán los equipos rusos instalados en los barcos.
- Francia podrá vender los barcos.

Los Mistral han sido (y serán) motivos de debate durante meses. Los defensores afirman que la construcción de estos buques permite a Rusia modernizar astilleros y fabricar un buque con las últimas tecnologías. Los detractores critican el coste, su elección sobre modelos locales, y problemas a las hora de desplegarlos. Los Mistral necesitarían una escolta y su eficacia depende del alcance de los helicópteros.

15-5-2015

Francia a ofrecido a Rusia 785 millones de euros para cancelar el contrato de los Mistral. La propuesta francesa incluye que puedan ser vendidos a un tercer país sin ningún limitante. Rusia ha respondido que la cifra debería ser 1.163 millones de euros porque el gobierno ha invertido en instalaciones, entrenamiento y material. El permiso para venderlos sólo se daría cuando se transfiera la suma.

Sin duda que las negociaciones serán largas. Los astilleros DCNS terminaron el Vladivostok con fondos propios, y el mantenimiento de los buques cuesta 5 millones de euros al mes. Si hay un juicio en el tribunal europeo de arbitraje Rusia podría exigir compensaciones (hasta 3.000 millones de $), pero Putin ha afirmado que las pedirá, solo que se devuelva lo invertido.

Las últimas noticias son que China podría estar interesada en la adquisición de los barcos (1). La información se basa en la visita de la marina francesa a un puerto chino. En mi opinión es poco probable porque la compra tendría un serio impacto en la zona, donde hay una carrera armamentística desde hace años. Además este tipo de visitas se planea con mucha antelación.

La posible cancelación no parece que vaya a afectar demasiado a Rusia o Francia. El rublo ha perdido bastante valor en los últimos meses, y una posible cancelación implicaría una buena cantidad de fondos, que puede ser invertidos en otra parte. Para Rusia, los focos de tensión están en el antiguo espacio soviético, por lo que estos buques no son demasiado prácticos. Además, la participación rusa ha servido para adquirir experiencia y modernizar instalaciones.

Por lo que se ha leido, Francia encontrará compensación de terceros países si el contrato es cancelado. Polonia ya ha adquirido helicópteros franceses por valor de 2.300 millones de euros.

Fuentes y enlaces de interés:

- http://kommersant.ru/doc/2726097
- http://www.telegraph.co.uk/ (1)
http://www.themoscowtimes.com/business (2)

Museo de Hezbollah en El Líbano

Una persona me ha pasado estas fotos del museo de Hezbollah en Líbano. Esta organización chií ha ganado un enorme protagonismo en los últimos años. Su ala militar libró feroces combates contra Israel. El moderno equipo (suministrado por Siria e Irán) y entrenamiento de los militantes sorprendió a las FFAA israelíes. Posteriormente intervinó en Siria haciendo frentes a los rebeldes suníes, incluyendo a los extremistas de Estado Islámico.

Durante muchos años fue incluida por EEUU en la lista de organizaciones terroristas, aunque en 2015 salió de ella. En los últimos años la situación en Oriente Medio ha cambiado mucho. La aparición de Estado Islámico ha facilitado cierto entendimiento entre Irán y EEUU.
 
El museo es claramente propagandista, y resalta las victorias de Hezbollah contra Israel. A destacar la maqueta del Merkava IV, probablemente construida a partir de un T-55. Está muy lograda.

Bandera de Hezbollah y El Líbano.

Maqueta de un Merkava Mk IV (vista frontal).

Maqueta de un Merkava Mk IV (vista lateral).

T-55 destruido..

Tanque volcado.

Lanzacohetes.

Lanzacohetes (II).



 Hospital.
 
Fuentes y enlaces de interés:

miércoles, 5 de agosto de 2015

My Ukraine: A Personal Reflection on a Nation's Independence and the Nightmare Vladimir Putin Has Visited Upon It

En las últimas semanas he estado leyendo un libro de Cynthia Freeland que me está gustando mucho (Sale of the Century), por lo que me animé a leer este ensayo sobre la crisis en Ucrania. Freeland es una periodista canadiense que ha trabajado para Financial Times, The Washington Post y The Economist. En los años 90 estuvo viviendo en Rusia y posteriormente en Ucrania, donde tiene una residencia. Hace unos años dejó el periodismo y entró en política como candidata del Partido Liberal.

Freeland tiene una madre de origen ucraniano. Sus abuelos abandonaron Ucrania tras la firma del pacto Molotov-Ribbentrop. En marzo de 2014 el gobierno ruso le incluyó en la lista de personas non gratas, por lo que no puede viajar a Rusia.

El ensayo no es muy largo, poco más de 20 páginas. Freeland narra la historia de Ucrania desde Gorbachov a Yanukovich, para luego sumergirse en el Euromaidan. La autora estuvo en Kiev al poco de caer Yanukovich, por lo que ofrece una impresión de primera mano.

En las primeras páginas se trata el tema lingüístico, que ha dado para un sinfín de discusiones. Freeland explica la diferencia entre el ucraniano y ruso, pero indica que el hablar ruso no implica obediencia a Moscú. La mayoría de la población habla ambos idiomas, que se pueden comparar al italiano y español. La autora recuerda que las principales obras sobre el Euromaidan se han escrito en ruso, idioma utilizado por muchos de los activistas. También destaca la importancia que tiene Ucrania para Rusia desde el punto de vista sentimental, muchos la consideran como la cuna de su civilización.

El texto sigue con la historia de la URSS desde Gorbachov a Yanukovich. La comparación que hace de Ucrania y Rusia tras 1991 es muy interesante. Desde el punto de vista económico, Rusia tuvo resultados mixtos y Ucrania fue un desastre sin paliativos. Desde el punto de vista democrático es al revés, Ucrania tuvo mucho más éxito.

Esto se debe a las circunstancias. En Ucrania la antigua nomenklatura (antiguo PCUS y KGB) no se alió sino que apoyó a diferentes clanes dependiendo de la región. Esto dio resultado a un país mucho más plural. En 1994 el presidente Kravchuk perdió las elecciones, algo que no ha ocurrido en otros países de la CEI. El problema fue que Kuchma trajo de vuelta tics dictatoriales e intentó colocar a su heredero Yanukovich. Esto dio lugar al primer Maidan y la llegada de Yushchenko al poder.  

Viktor Yushchenko era un respetado economista y campeón de la democracia, pero hizo tan mala gestión que Yanukovich ganó las siguientes elecciones (2010) de manera justa y clara. Es una pena que no se den más detalles sobre la presidencia de Yushchenko.  Su mandato estuvo marcado por los enfrentamientos con la primera ministra, Yulia Timoshenko.

Con Yanukovich la represión y corrupción aumentó más que con Kuchma. Su casa con parque, zoo, restaurante en forma de barco pirata, y con una barra de pan de oro entre la decoración, se convirtió en símbolo de los excesos criminales del expresidente.

Según la autora, el segundo Maidan ocurrió en dos fases.  Se inició porque Yanukovich no cumplió la promesa de firmar un acuerdo con Europa, alejándose de ésta. Esto provocó manifestaciones masivas de poder popular. El uso de la fuerza con el apoyo de Moscú inició la segunda fase.

Aquí hay mucha tela que cortar. El análisis se podría aplicar a Kiev, pero no necesariamente al resto del país. En Jarkov, segunda ciudad, apenas hubo manifestaciones. En mi opinión Freeland da una versión demasiado romántica de estos eventos. Nunca se ha aclarado quien ordenó utilizar la fuerza y el nuevo gobierno ucraniano no ha hecho esfuerzos por aclararlos. No se menciona la presencia de manifestantes violentos y grupos radicales, que luego han campado a sus anchas por el país. Hace una escasa semana, estaban envueltos en tiroteos con la policía al oeste del país.

Merece la pena destacar que Freeman sí que menciona que una de las primeras decisiones del gobierno fue la de intentar pasar una ley que convertía al ucraniano en único lenguaje estatal, un “acto político autodestructivo y un insulto gratuito a una gran parte de la población”. En cualquier caso recuerda que nunca fue firmada por el presidente y que a las 72 horas hubo actos a favor del ruso en Lvov.

El ensayo termina analizando porqué Vladimir Putin tomó esas decisiones. La autora sostiene que no necesita a Ucrania desde el punto de vista económico, pero existe el temor que una revolución pueda cambia el gobierno en Moscú. Si los ucranianos lo han logrado ¿Por qué no lo pueden hacer los rusos?

De nuevo, estos argumentos se pueden rebatir. La economía ucraniana es relativamente pequeña, pero Rusia quería que se integrase en la Union Euroasiática porque esto aumentaría el tamaño de la organización. No hay que olvidar Ucrania es la segunda república ex-soviética con más población, y dispone de muchas industrias que colaboran con empresas rusas. A día de hoy siguen produciendo las turbinas para helicópteros rusos.

En varias ocasiones Freeman apoya sus argumentos en el resultado de varios referéndums y sondeos. Recuerda que en 1991 Ucrania votó mayoritariamente salir de la URSS, pero el año anterior se hizo otro en el que un 76% votó a favor de seguir en la URSS. En el de 1991 se habló de una posible guerra civil o incluso ataque nuclear ruso. El organizado por Rusia en Crimea tampoco se menciona.

Lo mismo ocurre con algunas encuestas. Una del 2014 informaba que la gran mayoría se sentía ucraniano y que no deseaba la independencia. Cuando la autora viajó al este vio que incluso ciudades como  Dnipropetrovsk estaban llenas de banderas ucranianas cuando se celebraron las elecciones. Según un activista, habitantes de ciudades como Odesa, Donetsk y Dnipropetrovsk (de habla rusa) estaban llegando para defender a su país. Esta afirmación no se sostiene mucho tras ver los problemas de las FFAA para movilizar soldados.

Personalmente, creo que Freeman no hace suficiente hincapié en las diferencias entre el este y oeste de Ucrania. Indica que Kuchma derrotó a Krachuk en las elecciones de 1994, pero si se ve un mapa de los votos se aprecia la misma diferencia que en posteriores elecciones. Además Kuchma era partidario de un mayor acercamiento a Rusia, mientras que Kravchuk era apoyado por la población del oeste, más pro-europea.

Lo más probable es que nunca habrá una obra definitiva sobre este tema porque admite muchos puntos de vista. Sin embargo, este ensayo contiene muchos elementos interesantes y merece ser leído para comprender los problemas de Ucrania tras la disolución de la URSS. El ensayo se puede leer en línea en la página del instituto Brookings (enlace).

Fuentes y enlaces de interés:

- My Ukraine: A Personal Reflection on a Nation's Independence and the Nightmare Vladimir Putin Has Visited Upon It, de C. Freeman. The Brookings Essay (2015).

lunes, 3 de agosto de 2015

Batailles et Blindes Hors Serie n° 13 - Panther au combat

Esta obra la tenía pendiente desde hace unos meses. Me animé a leerla porque la revista que la publica tiene buenos artículos sobre carros de combate y guerra acorazada. Por la extensión -124 páginas-, tengo la impresión de que ha sido escrita para rivalizar con los volúmenes de Osprey.
 
La presentación es excelente, y hay muchas fotos y perfiles. Estos últimos también incluyen versiones experimentales y proyectos. Mi impresión es que es una gran referencia para modelistas. En este apartado no tengo ninguna crítica.

El texto sin embargo no está a la altura en muchos aspectos, sobre todo el operacional. Uno de los problemas es que gran parte del material se puede encontrar en las obras de Jentz y Spielberg. Los autores no contrastan los muchos testimonios alemanes que ofrecen, en los cuales los tanques enemigos son barridos sin ninguna dificultad. Cuando se cita uno soviético, se alerta de la propaganda estalinista

Algunas afirmaciones deberían venir acompañadas de fuentes o más detalles, aunque esto no es la culpa de los autores. Por ejemplo, los Panther construidos en la fase final de la guerra eran un 20% menos efectivos debido a los problemas de fabricación y materiales. No se dan detalles de cómo se llega a esa cifra.

Otros errores son más obvios. El libro narra que los 3 últimos regimientos de Panther, creados  en diciembre de 1944, recibieron equipos de visión nocturna (infrarrojos). A día de hoy no hay evidencias –sí fotos trucadas-, y los autores subestiman la efectividad de estos sistemas. Hasta la llegada de las cámaras térmicas los ejércitos siguieron utilizando bengalas de iluminación. Los visores IR de la época eran temperamentales, poco efectivos y sencillos de interferir. Además, los aliados ya disponían de modelos propios. Francamente me sorprende que los autores no hayan buscado más información sobre este punto.

También hay capítulos mucho más logrados. La parte que explica el desarrollo y variantes es muy completa, y explica con muchos detalles algunos problemas que afectaron al Panther, como la planta motriz. El sobrepeso obligó a agrandar la cilindrada del motor sin reforzar debidamente el circuito de refrigeración y transmisión, por lo que el grupo motor dio todo tipo de problemas, hasta el punto de tener que aplicar dos programas de modernización y eliminación de fallos. 

Curiosamente, las conclusiones me parecieron más acertadas; incluso demasiado crítica. La obra concluye que el Panther era un vehículo frágil y costoso (*). Lo segundo porque nunca fue fabricado en cantidades similares al Sherman o T-34. También destaca muchos puntos negativos: la fiabilidad del motor, escasa autonomía, complejidad de la suspensión

Mi impresión es que Jentz y Spielberg escribieron obras que serán muy difíciles de superar. Creo que es mejor pagar algo más y leer obras más detalladas.

Fuentes  y enlaces de interés:

- Batailles et Blindes hors serie n° 13 - panther au combat 

(*) En uncapítulo anterior dice lo contrario, utilizando datos del Panzer IV para comparar.

domingo, 2 de agosto de 2015

Heridas y bajas en la Segunda Guerra Mundial: estadísticas variadas (V)

Las siguientes tablas muestran datos fineses para la Guerra de Invierno y Guerra de Continuación. El frente de este conflicto fue relativamente estático, sobre todo entre 1941-44. La artillería y metralla causan la mayoría de bajas. En 1944 la proporción causada por la artillería aumenta. Esto probablemente se debe a la mejora en el entrenamiento soviético y la utilización de material más moderno.



La última tabla incluye datos para caballos. La gran mayoría mueren por metralla y artillería. Sin duda que son muy vulnerables a estas armas. Además la mayoría sería utilizado para transporte, por lo que habría muy pocos en la línea del frente.

Fuentes y enlaces de interés:

- Entrada blog: Bajas y heridas en la Segunda Guerra Mundial (I)
- Entrada blog: Bajas y heridas en la Segunda Guerra Mundial (II) 
- Entrada blog: Bajas y heridas en la Segunda Guerra Mundial (III)
- Entrada blog: Bajas y heridas en la Segunda Guerra Mundial (IV)

sábado, 1 de agosto de 2015

La vuelta a casa del general Theodor Busse

A finales de abril de 1945, el III Reich agonizaba. Los aliados occidentales avanzaban sin apenas resistencia. En el este el rodillo soviético era imparable, a pese a los desesperados esfuerzos de los alemanes.

Uno de los pocos ejércitos que seguía combatiendo, el 9 Armee, estaba cercado al sur de Berlín. Por esas fechas todavía contaba con 90.000 soldados y 200 vehículos (100 tanques), pero la situación era desesperada. Los soldados llevaban una semana luchando sin descanso; estaban exhaustos y faltaban víveres. En la zona había miles de refugiados civiles que querían pasar a la zona americana cruzando el río Elba.

Hitler desde su búnker en Berlín daba órdenes imposibles de cumplir. Tras un ataque de histeria, Jodl y Keitel organizaron un rescate para aplacar sus ánimos. El plan consistía en que el 12 Armee de Wenck diese media vuelta y avanzase hacia el oeste, abandonando las posiciones en el Elba frente a los americanos. En el sur se uniría al 9 Armee de Busse y desde ahí avanzarían hasta Berlín. A estas alturas, era un locura.

Mapa de la batalla de Berlín. El cuadrado verde al sur de Potsdam indica el pasillo por donde escapó parte del 9 Armee (mapa wikipedia).

Wenck interpretó las órdenes a su manera. Avanzaría hacia el 9 Armee pero no abandonaría las posiciones en el Elba, porque esto implicaría un riesgo de envolvimiento. Busse, con la aprobación de Heinrici, ya estaba preparando un intento de ruptura hacia las líneas del 12 Armee. El objetivo era evitar que militares y civiles cayesen en manos de los soviéticos.

El 26 de abril Wenck lanzó el ataque en el sector Brandenber-Belzig. La ofensiva sorprendió a los soviéticos, por lo que los alemanes pudieron avanzar rápido -17kms en un solo día- y superar algunas unidades de retaguardia. También se hicieron con un hospital de campo alemán y 3.000 pacientes. El 27 lograron alcanzar Ferch, a las afueras de Postsdam. En esta localidad el avance fue detenido por los soviéticos.

Por su parte, Busse hizo dos intentos para alcanzar las líneas de Wenck. Los combates se conocerían como la batalla de Halbe. El primer intento comenzó el 24 de abril por la tarde, pero no hubo progreso y las tropas fueron detenidas. El segundo se hizo el 28 de abril y logró avanzar lo suficiente para crear un pasillo hacia el 12 Armee (entre Beelitz y Treuenbrietzen). Las condiciones en las que se produjeron los combates fueron terribles, con incesantes ataques de aviación y artillería. El mismo Koniev reconocería en sus memorias la determinación de los alemanes de llegar a las líneas del 12 Armee. 

Theodor Busse (Bundesarchiv).

Unos 25.000 soldados lograron escapar antes que los soviéticos cerrasen el pasillo. Otros miles murieron en el intento o fueron capturados. Nunca se sabrá las bajas porque en aquellos días todo el ejército se estaba disolviendo, pero el cementerio de Halbe hay 10.000 soldados alemanes enterrados -es el más grande de Alemania-.

Tras lograr escapar de la bolsa, Busse recibió órdenes de presentarse en el cuartel general del 3 Panzer Armee, al norte de Berlín. Esta orden era casi imposible de cumplir porque los soviéticos habían rodeado Berlín. A pesar de ello, Busse obedeció. Después de unas horas de descanso montó en un coche junto a dos oficiales y el conductor, dirigiendose hacia el cuartel general de Von Manteuffel. Por el camino encontraron interminables columnas de soldados y refugidos dirigiendose hacia el oeste, retrasando el viaje.

Al llegar a Schwerin, Busse se dio cuenta que estaba en medio de una enorme columna de prisioneros alemanes que marchaban a campos de prisioneros. Nadie había firmado una rendición formal, pero lo último que querían era terminar en manos de los soviéticos. Los americanos no ponían ninguna pega a estas rendiciones.

Un Jeep del ejército americano detuvo el coche de Busse. Los soldados -probablemente de la 82 Airbone- inspeccionaron el vehículo, pero increiblemente no se dieron cuena del rango de Busse. Les retiraron las armas y les ordenaron seguir al oeste.

Busse decidió salir de la columna, y utilizar carreteras secundarias para completar el trayecto. A fin de cuentas, nadie parecía vigilar la columna. El problema fue que el conductor hizo por error un giro y llamó la atención de los americanos, que abrieron fuego contra el automovil. Un proyectil de tanque incendió el coche, y los ocupantes tuvieron que escapar a pie hacia un bosque.

Sin coche y la guerra casi terminada tocaba preguntarse ¿Y ahora qué? Uno de los ocupantes era de Hamburgo, por lo que  Busse le ordenó marchar. Otro de ellos era de Austria y el tercero de la zona. Busse les ordenó que intentasen llegar como pudiesen a sus hogares. El había decidido hacer lo mismo. Primero quería llegar a Schwerin, donde vivía su hermano. Allí esperaba conseguir dinero antes de poder partir a Bavaria, 700 kms al sur. Allí esperaba reunirse con su mujer e hijos, que habían sido evacuados a esta ciudad desde Silesia.

Ruta que siguió Theodor Busse para encontrarse con su familia (1-4). 

Como es de esperar, lo primero que hizo fue deshacerse del uniforme de general y comprar ropa de civil con el poco dinero que le quedaba. Campo a través, consiguió llegar a Schwerin, pero su hermano no estaba. Encima, muchos vecinos le reconocieron porque en una de las últimas ediciones de los periodicos nazis, aparecía una foto suya alabando la defensa del Oder. Por ello, gastó el dinero que le quedaba en una bicicleta, con la que pensaba llegar a Baviera.

El plan de Busse era complicado por la distancia y situación. Estaba en la orilla este del Elba. Cruzar a nado no era posible porque los británicos controlaban la orilla. Entonces decidió buscar a un granjero que tuviese terrenos a ambos lados del río. De esta manera tendría una excusa para cruzar el río.

Busse logró encontrar a uno y hasta logró que le diese un trabajo. Con 47 años pasaba de ser general de la Wehrmacht a granjero. Sin duda que la falta de mano de obra le ayudó.

Finalmente, logró el objetivo, y pudo cruzar el Elba en una lancha británica con su bicicleta y una guadaña. En cuanto pudo, se montó en la bici y partió hacia el sur.

Por el camino tuvo muchas aventuras, pero evitó ser arrestado. En una ocasión se hizo pasar por vendedor de cigarros y licores. En otra se presentó como alcalde de un cercano pueblo.

Tras preguntar de manera discreta, averiguó que su familia estaba en Nordlingen, 120kms al oeste de Baviera. Tras 3 meses, finalmente pudo reunirse con ella. El viaje había durado 3 meses, y la barba le había crecido tanto que su mujer no le reconoció.

La alegría duró poco porque un vecino informó a las autoridades de su presencia y fue arrestado. En 1946 fue liberado. Posteriormente tuvo importantes cargos en la RFA (República Federal Alemana), llegando a ser director de la defensa civil.

Fuentes y enlaces de interés:

- The Oder Front 1945: Generaloberst Gotthard Heinrici, Heeresgruppe Weichsel and Germany's Final Defense in the East, 20 March-4 May 1945, de A.S. Hamilton, Helion & Company (2011) [Entrada blog].
- Berlin 1945, de P. Antill, Osprey (2005).